sábado, 24 de diciembre de 2011

¡Felices (y musicales) navidades!

¡Feliz Navidad y próspero año nuevo a tod@s!
¡Pues ya está aquí!...¡Ya llegó la Navidad...! Parece que fue "ayer" cuando estábamos disfrutando del sol en la playa...¡y ya estamos comiendo turrones!.

Como os podéis imaginar, una de las cosas que más me gustan de estas fiestas es cantar villancicos. Cuando era pequeña disfrutaba un montón preparando el concierto navideño que cada año hacíamos con el coro del conservatorio. Desde hace unos años (concrétamente, desde que soy profesora de lenguaje musical) vuelvo a preparar el recital de navidad...¡pero ahora cantan mis alumnos...!. 

Con este post me despido hasta principios de enero. Voy a a aprovechar estos días para "desconectar" un poquito y coger fuerzas. Os deseo a todos muy felices fiestas y que el año nuevo os traiga mucha salud, mucho amor y mucho trabajo (remunerado, a poder ser...). 
Y, para empezarlo bien, no hay nada mejor como escuchar el tradicional Concierto de año nuevo de la Filarmónica de Viena...¡a los niños les encanta la Marcha Radetzky con la que siempre finaliza! ¡no os lo perdáis!.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Pequeños instrumentos para grandes músicos


Los niños sienten una gran atracción por los sonidos y los ritmos

Últimamente he recibido diversos mails de amig@s bloguer@s pidiéndome ideas para iniciar a sus bebés y/o niños pequeñitos en la música. Una manera lúdica e interesante de hacerlo es mediante los intrumentos pequeños de percusión (los cuales  no requieren de una técnica específica)  tal como he podido comprovar tanto con mis dos hijos como con mis alumnos de iniciación al lenguaje musical. 

Sonajeros para bebés
Así pues, mediante la escucha y la manipulación de estos elementos, introduciremos a los más pequeños en el maravilloso mundo de los sonidos. De esta manera, podremos desarrollar la educación del oído, la educación rítmica, la motricidad y la creatividad .

Palo de lluvia para bebés
Cuando hablamos de instrumentos de percusión, debemos diferenciar entre los de sonido determinado (que tienen la característica de producir sonidos que corresponden a notas musicales concretas, como el xilófono) y los de sonido indeterminado (suenan de manera ambigüa, como el palo de lluvia o las maracas).

Siguiendo esta clasificación (y, de paso, dando alguna idea a nuestros queridos Reyes Magos...),   yo recomendaría los siguientes instrumentos para la iniciación a la música de los niños de 0 a 7 años:

Instrumentos de percusión de sonido indeterminado: Palos de lluvia, claves, cascabeles (existen en el mercado brazaletes de cascabeles con velcro que se pueden atar a las extremidades de una persona para que, al moverse, suenen..¡resulta muy divertido!), cajas chinas, castañuelas con mango, carracas, sonajeros, maracas, triángulos, panderos, panderetas, tambores y martillos sonoros.

Instrumentos de percusión de sonido determinado:  Campanas, boomwhackers, xilófonos y metalófonos.  

Cascabeles en brazaletes
Lo ideal es tener material sonoro abundante y diverso. Es buena idea tener una "caja de la música" para guardar allí todos los instrumentos que el niño atesora. Cuando la caja se abre..."¡empieza el concierto!".

Quiero hacer especial énfasis en la importancia de que estos primeros instrumentos musicales sean siempre de buena calidad. En muchos casos, se confunde "instrumento" con "juguete". Casi todos los bebés y niños tienen artículos de puericultura en casa (como los sonajeros) que hacen sonidos...pero que no son instrumentos musicales. Y digo que no lo son porque la calidad de estos suele ser  muy baja...y más que contribuir al desarrollo de la musicalidad de los niños, la entorpecen...¡cuántos metalófonos desafinadísimos he visto! (mejor dicho, he escuchado....). Por esta misma razón, tampoco me gustan, especialmente, los instrumentos "convencionales" (pianos, violines, guitarras, flautas...) de juguete. En mi opinión, pueden ser útiles para realizar juego simbólico, pero no para contribuir en la educación musical de un niño (de la misma manera que las "cocinitas" de juguete sirven para que éste se divierta y desarrolle su imaginación pero no para que aprenda a cocinar...).
Metalófono

Boomwhackers
Así pues, para estar seguros de que adquirimos material de buena calidad, lo ideal es que compremos dichos  instrumentos musicales en tiendas (o páginas web) especializadas en música y no, en  jugueterías. Las marcas Fuzeau y Hermex son dos referentes en dicho campo,  pero seguro que hay muchísimas otras que también son muy recomendables.

¿Qué actividades podemos realizar con estos instrumentos?

Inicialmente, cuando los bebés son muy pequeñitos (menos de 6 meses), los adultos podemos tocarlos delante de ellos para motivar su escucha. En esta etapa es ideal la utilización de campanitas, triángulos, cascabeles, metalófonos...es decir, instrumentos que produzcan sonidos brillantes y muy atractivos.

Campanas de diferentes familias

A partir de los 6 meses (momento en el que los bebés ya cogen cosas por ellos mismos), los adultos pueden poner los instrumentos a su abasto (encima de una mesa, sobre una alfombra...). Ellos  escogerán y manipularán  libremente aquellos que más les atraigan.

A partir de los 2 años podemos animarles a marcar la pulsación y/o el ritmo de una canción con un instrumento de percusión de sonido indeterminado (como un pandero o una caja china).

Posteriormente, cuando el niño ya tiene 3/4 años, jugaremos con él a imitar e inventar ritmos, improvisar melodías, tocar canciones sencillas conocidas...

Esta primera práctica instrumental, junto con el canto y el movimiento corporal, será la base sobre la que se fundamentará el gusto y la afición por la música de cualquier niño.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Un taller musical para niños


¡Qué bien lo pasamos! ¡Gracias a todos!

El pasado viernes 25 de noviembre estuve en La Vagoneta, una fantástica ludoteca (¡cómo disfrutó allí  mi hijo con tantísimos juguetes!!!...)  de Sant Just Desvern (Barcelona), impartiendo un taller de iniciación musical, basado en el método Willems, para niños de 4 a 7 años.

En total, me acompañaron 15 peques (muchos de ellos, junto a sus respectivos papás); todos ellos lo pasaron muy bien descubriendo los mágicos sonidos de siete pequeñas campanas, imitando  los divertidos ritmos del martillo sonoro, aprendiendo la canción "Clic, clac" o marcando la pulsación de la música "El reloj sincopado" con pelotas de tenis.

Desde este blog quiero agradecer a  Begoña García, una compañera de la Asociación Mares Doules (a la que ambas pertenecemos), la invitación a realizar este taller musical. ¡Tenemos que repetirlo...!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

¡Va de premios!

¡Gracias Mo!,  ¡Gracias Jesús!
Hace ya días que tenía pendiente presentar dos premios que he recibido desde el universo bloguero. El primero es el que véis aquí arriba. Me lo han pasado Mo, de Blogueando de mi peque y otras cosas, y Jesús, de Instantes (¡muchísimas gracias a ambos!...¡vuestros blogs también se merecen todos los premios del mundo...!!!). La "condición" para recibirlo  es decir cual es mi palabra favorita y que lo pase a otros cinco blogs. Allá vamos.

Palabra favorita: me ha parecido muy difícil decidirme por una...pero he escogido, porque me gusta mucho cómo suena, la palabra "agua". Además, fue una de las primeras que mi hijo mayor dijo cuando empezó a hablar.

Blogs a los que paso el premio:

¡Gracias Drew!

El segundo premio me lo ha pasado Drew (¡tú sí que eres versátil!), de su interesantísimo blog De párrafos y armonías (¡muchas gracias a tí también!). Para recibirlo, debo decir siete cosas sobre mí. Serían éstas:

  1. Tengo un hermano (dos años menor que yo). A parte de ser arquitecto, es un gran melómano y un excelente dibujante. De hecho, en cuanto a creatividad, me supera de largo, largo. 
  2. Aunque, como sabéis, soy músico, cuando estaba acabando el instituto barajé la posibilidad de estudiar Psicología o Periodismo. Sigo pensando que deben ser dos carreras apasionantes.
  3. A parte de con mi marido y mis dos hijos, convivo con tres pájaros divertidísimos. Son "ninfas" (o "carolinas"), un tipo de cacatúa pequeñita muy común. Se llaman Bichet, Pincho y Bichetet. Los dos últimos son hijos de el primero y de otra pajarilla (bicheta) que se nos murió el año pasado (criaron en casa). Son pájaros muy "mansos": se dejan hacer caricias, vuelan libres por la casa, comen de nuestra mano, hablan...¡son una maravilla!
  4. Soy asmática (y alérgica al pelo de perros, gatos, conejos...).
  5. Toda mi familia es de Monzón, una ciudad de la provincia de Huesca con un fabuloso castillo medieval digno de visitar.
  6. Hace cuatro años sufrí una parálisis del lado izquierdo de mi cara (Parálisis de Bell). Fue muy chocante, pero me recuperé al cabo de 2-3 meses.
  7. Hace un tiempo pasé tres meses en Londres acompañando a mi marido (entonces, novio), el cual estuvo estudiando allí un máster y un posgrado de violín. ¡Fue inolvidable!.

Quisiera pasar el premio a los siguientes blogs:


Os animo a visitar cada uno de los blogs que he mencionado. Sin duda, son muy, muy, muy recomendables.

martes, 22 de noviembre de 2011

Celebrando Santa Cecilia


Cada 22 de noviembre se conmemora Santa Cecilia , la patrona de los músicos. Para celebrarlo, vamos a hablar de un libro muy recomendable para todos los aficionados a las biografías, en general, y a la música de J. S. Bach, en particular: La pequeña crónica de Ana Magdalena Bach.

A primera vista, esta novela parece una autobiografía realizada por Ana Magdalena Bach, la segunda esposa del célebre compositor, ya que está escrita en 1ª persona y dá todo tipo de detalles sobre la vida y las obras del músico alemán. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.  El libro fue escrito por la musicóloga inglesa Esther Meynell y  publicado, de manera anónima (y, curiosamente, hoy en día sigue sin figurar el nombre de la verdadera autora en las actuales ediciones de La Pequeña crónica) , en 1925 (es decir, 175 años después de la muerte de J. S. Bach).

Dado que está muy bien documentado y es muy ameno (aunque cabe decir que, en algunos momentos, el discurso es excesivamente edulcorado e idealizado), este libro es muy recomendable tanto para los músicos (profesionales y estudiantes -mis alumnos de 13/14 años lo suelen leer y comentar como parte de la asignatura de lenguaje musical-) como para el público en general que quiera acercarse  a la figura de este gran compositor.

Así que...¡feliz lectura!...¡y feliz día de Santa Cecilia!

martes, 15 de noviembre de 2011

La música como profesión

Como suele suceder a cualquier chica o chico de 18 años que esté en su último curso de  instituto, durante el año que yo estudié COU (¡qué antiguo suena esto!...) la gente me preguntaba a qué me iba a dedicar. Cuando yo respondía que estudiaría la carrera de piano (a la que posteriormente sumé las de lenguaje musical y música de cámara -por la cual, por cierto,  obtuve el Premio extraordinario de mi promoción junto con mis compañeros del Quinteto Ars- ) muchas  personas reaccionaban con perplejidad. Recuerdo comentarios poco afortunados y miradas que reflejaban una mezcla de lástima, extrañeza y compasión en la cara de mis interlocutores (reacciones que, estoy segura,  hubieran sido muy diferentes si yo hubiera expresado el deseo de estudiar alguna carrera con más prestigio social...). Fue entonces cuando me dí cuenta de que, en nuestro país, la música  es considerada, por muchos, un simple "hobby". Pues no....¡en absoluto!...la música no es sólo una bonita afición: la música es (también) una profesión...y para ejercerla, los músicos debemos empezar a estudiar a una edad muy temprana una  carrera excepcionalmente larga y difícil.

En España, la estructura de los estudios musicales (llamados de régimen especial) está dividida en tres tramos: 
  • El Nivel o Grado Elemental (de los 7 a los 11 años, aproximadamente). Éste se cursa en escuelas de música públicas y/o privadas; cualquier niño puede acceder a estos estudios. Comprende diversas asignaturas (en función de los distintos centros y cursos)  como instrumento, lenguaje musical, canto coral, orquesta y/o banda, entre otras.
  • El Grado  Profesional  (de los 12 a los 17, aproximadamente).  Se estudia en Conservatorios Profesionales y,  para poderse matricular, es necesario superar una prueba de acceso específica regulada por las administraciones competentes (prueba de "paso de grado") . Las plazas suelen ser muy limitadas en estos centros y, por tanto, los alumnos que quieren obtener una no sólo tienen que superar la prueba de acceso sino que, además, deben obtener una nota alta  (es una especie de "oposición"). Las especialidades del grado profesional de música  abarcan los instrumentos de la orquesta sinfónica, los instrumentos polifónicos (piano, órgano, acordeón y guitarra), los instrumentos de  música moderna y  jazz (como la guitarra eléctrica y el bajo eléctrico...), de música antigua (clavicémbalo, viola de gamba...), de música tradicional y el canto.  Los seis cursos  de Grado Profesional coinciden con  los cuatro años de la ESO y los dos de Bachillerato. Al finalizar este grado, el alumno obtendrá un título (que no tiene validez a nivel profesional).
  • El Grado Superior (de los 18 a los 21/22 años, aproximadamente).  Cuando un alumno finaliza los seis cursos de Grado Profesional  puede acceder al Grado Superior para realizar una especialidad (como interpretación, pedagogía del instrumento, composición, musicología, sonología...etc) a la que posteriormente se querrá dedicar profesionalmente. Para ello deberá realizar una prueba de acceso a un Conservatorio Superior. Aunque el título  que el alumno consiga al acabar sea equivalente "a todos los efectos" a un título universitario, desgraciadamente, en España los estudios superiores de música se cursan fuera de la Universidad, a diferencia de otros países europeos (como en tantas otras cosas, también en esta cuestión vamos unos pasos por detrás...). Está claro que este hecho no ayuda, en absoluto, a dignificar la carrera de música. En fín...a ver si en un futuro no demasiado lejano se enmienda el error ...
Además de ser extraordinariamente larga, la carrera de música (de cualquier especialidad) es muy exigente. Como ya hemos visto, durante el Nivel Elemental y el Grado Profesional, los estudios musicales se deben cursar simultáneamente con la Primaria, la ESO y el Bachillerato. Si para muchos alumnos ya es complicado abordar sólamente estos estudios de régimen general, cualquiera puede imaginarse que no es fácil combinar las horas de clase (y los deberes) del colegio o el instituto con las de la escuela de música o el conservatorio, junto con sus también respectivos deberes y horas de estudio instrumental. De hecho, tengamos en cuenta que para aprender a tocar cualquier instrumento se debe practicar casi a diario...y aunque para un alumno de 7 años sólamente sean necesarios 15-20 minutos de estudio al día, ese tiempo se incrementará, paulatinamente, conforme pasan los años y los cursos. Así, el adolescente que empieza a vislumbrar que querrá realizar el Grado Superior, deberá practicar, como mínimo, un par o tres de horas diarias entre semana y algo más, los sábados y los domingos. Además, hay que tener en cuenta que estudiar un instrumento es parecido a entrenar un deporte: no se puede dejar de hacer durante varios días seguidos porque se pierde "agilidad", por lo que también se requiere  la práctica diaria durante los periodos vacacionales.

Así...que ya véis: unos quince años de carrera (más algún posgrado o máster), compaginando los primeros diez con los estudios del colegio y el instituto, sin dejar de practicar durante las vacaciones, con dos complicadas pruebas de acceso  a superar....llegar a ser músico no es tan fácil como podría parecer a priori, ¿verdad?.

"¿La carrera de música...tiene salidas profesionales?" me ha preguntado muuuucha gente a lo largo de los años...¡Pues sí!; ¡tiene muchas,  muy variadas y muy  interesantes!:  profesor (de escuelas de música, conservatorios, institutos de secundaria, universidades...) , intérprete-concertista (solista, de cámara, miembro de orquesta sinfónica o de cámara...), musicólogo, compositor, director de coro  u orquesta, crítico musical, musicoterapeuta...etc, etc, etc...Además,  hoy por hoy (y "con la que está cayendo"...), el mercado laboral en este sector no está masificado en absoluto; és más, me atrevería a decir que algunos puestos de trabajo relacionados con ciertas especialidades  son difíciles de cubrir por escasez de personal disponible.

 En cualquier caso, lo importante para mí es sentir que hice una muy buena elección profesional. Nada más acabar la carrera encontré trabajo...y nunca me ha faltado. Mi profesión es vocacional; me gusta y me motiva.   Mi trabajo  es de calidad y  me permite tener tiempo para estar con mi familia... ¿qué más se puede pedir? 

Así que si alguien (¡quizá alguno de vuestros hijos...!) algún día os anuncia que se quiere dedicar profesionalmente a la música...¡animadle!. Decidle que va a tener que trabajar  mucho... pero que el esfuerzo merecerá la pena.

sábado, 5 de noviembre de 2011

El método Willems y El valor humano de la educación musical


            Estos días he estado releyendo algunos pasajes del libro El valor humano de la educación musical de Edgar Willems (1885-1975),  el creador del método de pedagogía musical Willems, en el cual, tal como comento en mi perfil, yo estoy especializada. Dentro de la extensa bibliografía de este filósofo y psicopedagog belga, El valor humano de la educación musical es su obra cumbre; la escribió al final de su vida y representa un valioso compendio de todo el saber acumulado a lo largo de muchos años, sobre música y pedagogía musical; se podría decir que es una especie de "Biblia" del método Willems...del cual os querría hablar en esta ocasión.

Edgar Willems empezó a desarrollar su método (dicen que a él no le gustaba esta palabra para definir el conjunto de ideas, ordenadas y sistematizadas, sobre pedagogía musical que defendió y difundió a lo largo de su vida) durante el período de entreguerras. Cabe decir que a principio del s. XX, en toda Europa se produjo un proceso de renovación pedagógica que dió lugar a la aparición de numerosos métodos de educación novedosos. Numerosos pensadores, filósofos, pedagogos, artistas.... se empezaron a cuestionar la manera de cómo se educaba a los niños en todos los ámbitos (también, por tanto, en el musical). Así fue como surgieron la mayoría de métodos llamados "activos", denominados así porque favorecen la participación del niño en su propio aprendizaje; los alumnos llegarán al conocimiento teórico de cualquier materia a través de la experimentación. Entre dichos métodos, encontramos, a nivel generalista,  a Waldorf y Montessori, tan "de moda" hoy en día (indudablemente, por lo interesantes que son). Dentro de este mismo movimiento renovador, pero en el ámbito de la música, las figuras clave fueron E. Willems, J. Dalcroze, C. Orff, M. Martenot, Z. Kodaly y S. Suzuky.
Es curioso ver cómo hoy en día, en España, todos estos métodos son considerados vanguardistas, cuando realmente fueron creados (y empezados a difundir por otros países europeos) hace, aproximadamente, un siglo. Está claro que en nuestro país la renovación pedagógica se inició con la llegada de la democracia...¡y en ello estamos todavía!

Willems, igual que otras grandes figuras de la pedagogía musical de la época como J. Dalcroze y Z. Kodaly, creía que todas las personas, independientemente de sus aptitudes musicales iniciales, pueden (y deberían) adquirir una formación musical. Así pues, la extendida idea de que una persona "vale o no vale" (es decir, que tiene o no talento) para la música queda totalmente desterrada. Según Edgar Willems, todas las personas tienen la capacidad de desarrollar su musicalidad si se las encamina correctamente.

Edgar Willems establecerá lazos profundos entre la música y el ser humano, otorgándole a la pedagogía musical una dimensión humanística. Según él,  Ritmo, melodía y armonía, los tres elementos fundamentales que constituyen la música, reúnen, respectivamente,  la naturaleza fisiológica, afectiva y mental del ser humano. Además, Willems no considerará la educación musical como un fín en sí mismo,  sino como un medio para que las personas se desarrollen en todas sus dimensiones; mediante la música podremos despertar las facultades sensoriales, motrices, afectivas, intuitivas y creativas de la persona (especialmente, en los niños).  Por tanto, según la pedagogía Willems, la finalidad última de  la educación musical no será aprender a leer una partitura o a tocar un instrumento concreto, sino a desarrollarse armoniosamente como persona, en todas sus vertientes, mediante una educación musical viva y activa.

Así pues, para Edgar Willems, la iniciación musical del niño tiene que ser una revelación: la música es, además de una ciencia y un arte, un lenguaje y, com tal, el aprendizaje de ésta debería seguir el mismo proceso que aprender a hablar; es decir, siguiendo las siguientes etapas: escuchar, repetir, improvisar, hablar utilizando frases y razonamientos cada vez más complejos, leer, escribir. Por tanto, se deberá partir de la impregnación musical hasta llegar a la teoria (y nunca al revés, como se acostumbraba a hacer en el pasado...dando como resultado un aprendizaje de la música -sobretodo, de los conceptos teóricos- árido y poco motivador). De esta manera, el niño, poco a poco, se va "empapando" de la música (cantando, moviendo su propio cuerpo, reconociendo timbres de distintas familias de pequeños instrumentos como las célebres campanas willemsianas, imitando ritmos...etc,etc...); primero, el contacto con la música será "inconsciente", natural y espontáneo....hasta que, poquito a poco, se vaya "etiquetando" de manera teórica todo aquello con lo que el niño se ha impregnado sensorialmente.
Concretamente, el método Willems establece 3 niveles de inicición a la música (que se llevarán a cabo a partir de los cuatro años de edad) que se basan en los siguientes pilares:
  • el desarrollo auditivo y vocal
  • los golpes rítmicos
  • las canciones
  • los movimientos corporales naturales
 El 3er nivel de iniciación a la música será también de pre-solfeo y pre-instrumental; es decir, de preparación a la práctica instrumental que se iniciará, junto con el solfeo, en un 4º nivel.  

 Asímismo, es importante destacar que el método Willems hace especial énfasis en el aprendizaje de  las canciones, ya que, el hecho de que éstas integren, de manera breve, concisa y atractiva,  todos los elementos del lenguaje musical las convierte en un recurso esencial para desarrollar la musicalidad global de los niño. El cancionero willemsiano incluye  canciones de diferentes características:
  • De ámbito reducido, como las de 2 a 5 notas
  • De intervalos o acordes característicos
  • Modales
  • Preparatorias para la práctica del instrumento
Hoy en día, el método Willems está presente en diversos países europeos como Francia, Suiza, Italia, Portugal, Eslovenia o España, y en el continente americano, tanto en EEUU como en Brasil.
Aunque existen escuelas de música Willems (como Musicant, en Barcelona), generalmente, el método es utilizado dentro de los centros de educación musical (escuelas de música y conservatorios), de manera exclusiva o esporádica, por profesores de música que, como yo, hemos realizado la formación que establece la Asociación Internacional de Educación Musical Willems. Ésta última es la encargada de velar por la continuidad de la tarea que Edgar Willems inició y que el maravilloso pianista y pedagogo, sabio entre los más sabios, Jaques Chapuis (un antiguo alumno de Willems en el Conservatorio de Ginebra), continuó hasta su muerte, en 2008.

Espero que este post os haya servido para conocer un poquito el método que a mí me cambió  la vida (la musical y la extramusical).
 

"(...) creemos poder decir que jamás se emplearán palabras demasiado grandes para hablar de éste, nuestro noble arte: la música, y que jamás será exagerado el respeto por la educación musical que lo sirve"
Palabras finales de El valor humano de la educación musical de  E. Willems

lunes, 24 de octubre de 2011

¡Un premio para el blog!

Drew, de Viviendo en mi nube azul,  me ha hecho un fantástico regalo: ha dado un premio (el primero) a Mi mamá me canta. ¡Qué ilusión!; ¡Muuuuuuchas graaaacias, Drew!.
Por supuesto, os recomiendo visitar su interesante, entretenido y adictivo blog (te engancha desde el primer momento)...¡no os lo perdáis!

Recibir un premio, comporta unas "obligaciones"...así que... ¡vamos a ellas!.

Para empezar, debo decir tres canciones que hayan sido importantes en mi vida. En este punto voy a permitirme una pequeña "licencia"; ya que mi blog está dedicado a la música clásica, voy a citar tres obras de este estilo que han sido relevantes para mí (y que os aconsejo, encarecidamemte, escuchar):

  • La Balada nº 3 en La bemol Mayor de F. Chopin (para piano solo). Ésta ha sido una de las piezas que más he disfrutado tocando (y que más lo he hecho en público). El compositor polaco F. Chopin escribió un total de cuatro Baladas (todas, recomendables).
  • El Quinteto en sol m Op. 57, de D. Shostakovich (para cuarteto de cuerda y piano). Durante nuestros años de estudiantes, mi marido y yo fuimos parte de el Quinteto Ars (él, tocando la viola y yo, el piano), junto con nuestros amigos/compañeros/colegas Susana, Laura/Iván y Carmen, a los que tanto apreciamos. Compartimos muchas horas de ensayos, clases, exámenes, conciertos...¡e, incluso, premios!. Este maravilloso Quinteto del extraordinario compositor ruso Dimitri Shostakovich (sin duda, uno de mis favoritos, igual que Chopin y Ravel) fue la primera obra que estudiamos...y la que, sin duda, más veces tocamos en concierto. ¡Qué recuerdos...!
  • Cinco melodías populares griegas, de M. Ravel (para voz y piano). He tenido la suerte de haber formado dúo, durante un largo periodo de tiempo, con la soprano Cristina Ruiz. Con ella ganamos, en 2007, el Concurso de Berga (Barcelona) en la modalidad música de cámara-Lied. Entre otras piezas, en dicha ocasión interpretamos estas Cinco melodías populares griegas del compositor francés Maurice Ravel que son, sencillamente, mágicas... 


Ahora debo explicar un sueño...¡qué difícil!. La verdad es que no podría contar uno "de cabo a rabo", pero sí puedo decir que tengo uno "recurrente" en el cual yo todavía no he aprobado las matemáticas de COU, que no eran mi "fuerte", y tengo que ponerme otra vez a estudiarlas....vaya, que, cuando me despierto....¡me quito un peso de encima!.

Y, para finalizar, debo "otorgar" el premio recibido a otros blogs...¡uuuuffff...hay tantos que me gustan...!. Finalmente, me he decidido por los siguientes:

Diana, de Mi bebé bilingüe, un blog con ideas muy bonitas para que iniciemos a los niños, de manera natural y espontánea, en el aprendizaje del inglés.

Churumbea, de Churumbea que algo queda. Este blog tiene propuestas didácticas muy interesantes y originales para hacer en casa (o, incluso, en la escuela), con niños pequeñitos (están "ordenadas" cronológicamente por meses de edad, lo cual resulta muy útil).

Emi, de La historia de Yumbrel. Es un blog con mucho encanto de una mamá que, a su vez, es maestra de infantil. No os perdáis la entrada "Cosas que aprendí cuidando a los niños de otros" ¡Preciosa!

Y hasta aquí...este premio.

jueves, 20 de octubre de 2011

Poema a la nota "Re"

Hace poquito descubrí, en el libro Escuchar. 20 reflexiones sobre música y educación musical de Fernando Palacios, un "poema" muy curioso que quiero compartir aquí.



TODA LA MÚSICA ESTÁ EN RE

en re de...


recrear, recitar, representar

resumir, recalcar, reservar

repetir, reiterar, redundar, reincidir

repasar, recurrir, reelaborar, remitir

recibir, revelar, remover, revolver, repercutir

reparar, registrar, retener, reconocer

recordar, referir, recorrer, relacionar

requerir, reflexionar, reaccionar

reanimar, reformar, reforzar, renovar, reponer

relajar, retumbar, reír

reflejar, reproducir

recomendar, reenganchar, reunir

lunes, 17 de octubre de 2011

Juego musical nº 3: “Silencio...”


Ssshhhhhhh....se juega.


Dirigido a: niños a partir de 3 años
Nº de jugadores: Indefinido
Material: Una campana.
Finalidad: Tomar conciencia del "silencio" como elemento "sonoro"; es decir, practicar la escucha del silencio. Manipular y transportar un objeto sonoro (la campana) con destreza manual y corporal.

Este juego es perfecto para iniciarlo en un momento de excesiva "euforia" infantil (es decir, cuando el ambiente empieza a estar algo "descontrolado"...) tanto de una clase colectiva como de una reunión de niños, ya que nos sirve de "excusa" para rebajar el tono de voz...hasta llegar al completo silencio.
Para iniciarlo, debemos sentar en círculo a los jugadores en el centro de una sala. Por orden, pediremos a cada uno de ellos que transporten una campana (del tamaño/características que sean) del centro de la habitación a otro lugar; el objetivo es que lo hagan en completo y absoluto silencio; es decir,  ni la campana, ni sus propios pasos, ni nada de nada  deben oirse en ningún momento...;se debe ser absolutamente sigiloso.
A su vez, diremos al resto de jugadores que observen a su compañero sin hablar, sin reírse, sin moverse..; es decir, hay que pedirles que "aguanten" el ambiente silencioso. Probablemente, esto no les resultará nada fácil, ya que es muy habitual que a los niños les "incomode" no estar rodeados de un cierto nivel de ruido (este fenómeno es también muy común entre los adultos...).
Se puede jugar a "eliminar" (o no...): cuando un niño "rompe" el silencio, queda fuera del juego. Gana el último participante en ser eliminado.

viernes, 14 de octubre de 2011

Este domingo...¡concierto de violín y percusión!

¡Ya tenemos planes para el próximo domingo por la tarde!. Nuestro padre de familia es violinista. Como la mayoría de músicos profesionales, su trabajo abarca tanto la docencia (es profesor de conservatorio) como la actividad concertística. El próximo domingo iremos a escucharlo al recital que, en esta ocasión, compartirá con el  percusionista Paco Vidagany en el auditorio de Catalunya Caixa de Tarragona (dentro del Ciclo Clásica Contemporánea). 
Si el violín siempre se ha considerado uno de los intrumentos "clásicos" por excelencia, la percusión (que como sabéis, abarca diferentes instrumentos de características muy diversas) parece el más "rebelde" y el menos convencional de todos. Así pues, el resultado de "mezclar" los timbres y las posibilidades sonoras de ambos es realmente curioso y atractivo. De hecho, el repertorio será enteramente contemporáneo (es decir, de obras de los siglos XX y XXI), ya que
difícilmente encontraremos piezas escritas para esta formación en épocas anteriores.
Aunque el concierto no está específicamente pensado para el público infantil, la propuesta es muy adecuada para disfrutarla en familia (con niños a partir de 6/7 años).
Así que...todos aquellos que estéis cerquita de Tarragona y queráis pasar una tarde de domingo musical...¡ya sabéis dónde!.

INTÉRPRETES: Josep M. Ferrando (violín) y Francesc Vidagany (percusión)
LUGAR: Auditori de Catalunya Caixa, de Tarragona (Plaza Imperial Tarraco)
HORA: 19:00 h.
DURACIÓN: 50 minutos, aproximadamente.

domingo, 9 de octubre de 2011

Dos madres, tres lactancias.

Mi madre (autora del retrato) y Héctor, mi hijo mayor

Unas horas antes de que la Semana Mundial de la Lactancia se acabe, quisiera dedicar este post a las tres personas con las que yo he tenido relación "lactante": mi madre, mi hijo Héctor y mi hija Ariadna (como veis, en esta ocasión me alejo del tema "musical" de mi blog y me adrento de lleno en el "maternal").
Mi primer contacto con la lactancia, de manera consciente, fue hace 32 meses, cuando nació mi hijo mayor. Nunca me había planteado alimentar con leche de fórmula a mis hijos, hasta que ví que Héctor no se cogía, de ninguna manera, a la teta. Durante casi dos meses estuvo tomando, exclusivamente, leche de fórmula (administrada con biberón), hasta que un día, casi milagrosamente, empezó a succionar del pecho (a decir verdad, los consejos de Ana, la enfermera pediátrica de Héctor, y de Muntsa, la monitora de la Liga de la leche con la que contacté, unidos al apoyo incondicional de mi marido, fueron cruciales para lograrlo). Hubo dos semanas de lactancia mixta, hasta que conseguimos llevar a cabo la lactancia exclusiva. Héctor mamó hasta los 21 meses, cuando se destetó, probablemente, a causa de mi segundo embarazo (yo estaba entonces en el cuarto mes de gestación). Con Ariadna, todo ha sido "coser y cantar" desde que nació (ahora tiene casi 7 meses); no he tenido el más mínimo problema. Menos mal...
Siempre me he preguntado por qué era tan importante para mí dar el pecho a Héctor. Por supuesto, yo respeto a aquellas madres que deciden alimentar con leche de fórmula (de hecho, si ésta no existiera, mi hijo hubiera muerto) pero yo sentía la necesidad de amamantarlo. Quizá la respuesta está en el hecho de saber que yo, de bebé,  había tomado "teta". En una época (finales de los años 70) en la que la lactancia casi había sido erradicada de la faz de la tierra (o, al menos, de los países industrializados) y en la que la  información y el apoyo a las madres lactantes, en concreto (y a la maternidad, en general) era casi nula, mi madre me dió el pecho durante seis meses (gracias, mamá). A su vez, mi madre había sido amamantada alrededor de 2 años por mi abuela (que es una de las personas más "prolactancia" que conozco...), así que para mí era inconcebible que yo no pudiera hacerlo.
A raíz de mi vivencia, hace unos meses decidí formarme como monitora de La liga de la leche. Ojalá yo también pueda poner mi "granito de arena" para ayudar a madres que, como yo, sienten el deseo y la necesidad de dar el pecho a sus bebés.

sábado, 8 de octubre de 2011

Consejos musicales para la casa y para la vida del compositor Robert Schumann (V)


Es en casa de Friedrich Wieck, su antiguo maestro, donde Robert Schumann conoce a su futura esposa. Se trata de Clara Wieck, hija de Friedrich, y ya para entonces famosa pianista a nivel internacional, que había sido "niña prodigio"; de hecho, se la considera la pianista más importante del siglo XIX. 

En 1836 inician una relación amorosa en secreto, fundamentalmente por carta, seguramente debido a la diferencia de edad entre ambos (Clara sólo tenía 16 años). Un año más tarde Robert pide la mano de Clara a su padre, pero éste se niega. Finalmente se casan en 1840; permanecieron juntos hasta la muerte del compositor y tuvieron ocho hijos.


Y diez consejos más para los jóvenes músicos:

41.- Un hermoso libro es el de Thibaut, titulado "Pureza del arte musical".
Léelo muy a menudo cuando llegues a la edad madura.

42.- Si pasando delante de la iglesia, oyes tocar el órgano, detente y
escucha. Si alguna vez puedes tocar dicho instrumento, te asombrarás de la
gran potencia de la música producida por tus pequeños dedos.

43.- Aprovecha cuantas ocasiones se te presenten de ejercitarte en el
órgano; ningún instrumento como éste hace oír claramente las deficiencias de
la ejecución y el pésimo estilo de la composición.

44.- Canta muy a menudo en los coros, máxime en las partes medias; esto
contribuirá a formar tu sensibilidad musical.

45.- ¿Que quiere decir sensibilidad musical?. Tu no la posees si tocas un
trozo con fatiga, mirando con ansiedad los sonidos escritos; o si,
ejecutando, te detienes de repente y eres incapaz de continuar, porque te
han dado vuelta dos páginas al mismo tiempo. Por el contrario tú la posees
si, tocando un trozo nuevo para ti, llegas a adivinar, en cierto modo, lo
que sigue; o si el trozo te es conocido, lo recuerdas. En conclusión, tú
posees sensibilidad musical si tienes la música no solo en los dedos, sino
también en la cabeza y en el corazón.

46.- ¿Como se puede adquirir la sensibilidad musical?. Mis queridos amigos,
la sensibilidad musical es un don divino, y consiste, principalmente, en
tener un oído delicado y una rápida facultad de percepción. Estas dichosas
disposiciones pueden ser cultivadas y perfeccionadas, pero no encerrándose
en un cuarto y tocando los solo ejercicios mecánicos, sino estando en
contacto con otros músicos y, especialmente, familiarizándote con el coro y
la orquesta.

47.- Procura conocer bien y a tiempo la extensión de la voz humana en sus
cuatro modificaciones. Estúdiala particularmente en los coros, investigando
cuales son los sonidos con que la voz manifiesta mayor potencia y cuales
aquellos con que expresa pasiones tiernas y sentimientos delicados.

48.- Escucha con atención los cantos populares; ellos constituyen un rico
manantial de hermosísimas melodías que te facilitarán el estudio sobre el
carácter de la música de las diferentes naciones.

49.- Ejercítate muy a menudo en la lectura de las claves antiguas; de lo
contrario, ignorarás muchos tesoros del pasado.

50.- Pon atención al diferente timbre y al carácter propio de los distintos
instrumentos, procurando retener en tu oído las cualidades particulares de
sus sonidos.

¿Interesantes consejos, verdad? En la próxima entrada podremos leer los últimos veinte.

viernes, 7 de octubre de 2011

Consejos musicales para la casa y para la vida del compositor Robert Schumann (IV)


A continuación, seguimos con nuestra entrada "por capítulos" dedicada a la vida de Robert Schumann y a los 70 consejos que dedicó a las nuevas generaciones de jóvenes músicos.

Hacia 1830, Schumann deseaba, por encima de todo, convertirse en un gran virtuoso como sus contemporáneos N. Paganini  y F. Liszt.  Sin embargo, a pesar de su gran talento como pianista,  una grave lesión en su mano derecha le obligaría a abandonar este camino. Aparentemente,  un dedo de su mano derecha sufrió una parálisis como consecuencia del uso insensato de un aparato para ganar agilidad en la mano mientras estudiaba, lo que supuso el fin de su carrera como intérprete.

Y seguimos con diez consejos más de este genio:


31.- Aprovecha la ocasión de tocar música de conjunto, o sea: duetos, tríos,
cuartetos, etc... adquirirás siempre desenvoltura y arrojo en la ejecución.
También es beneficioso acompañar a los cantantes.

32.- Si todos quieren ser primer violín, ¿como sería posible formar una
orquesta?. Por lo tanto valora a cada ejecutante en la parte que desempeña.

33.- Ama el instrumento que tocas; pero no seas tan vanidoso de creer que él
es el mejor de todos, pues otros no le son inferiores. Reflexiona también
que existe la voz humana, y que en la música se alcanza lo sublime uniendo
el coro a la orquesta.

34.- Progresando en el arte, trata de familiarizarte más con las partituras
que con los virtuosos.

35.- Ejecuta muy a menudo las obras de los grandes maestros, máxime las de
Juan Sebastián Bach. Que El Clave bien temperado sea tu pan cotidiano; llegarás,
sin duda a ser un pianista de prestigio.

36.- Entre tus compañeros, debes preferir siempre a los que saben más que
tú.

37.- Mitiga la severidad de tus estudios musicales con la lectura de buenos
poetas. Además, pasea muy a menudo por los campos y los bosques.

38.- Se puede aprender mucho de los cantantes; pero no es prudente creer
todo lo que dicen.

39.- Reflexiona que no eres único en el mundo; por lo tanto sé modesto. Tú
no has ideado o hallado cosa que otros no hayan ideado o hallado antes que
tú; y en el caso que esto aconteciera, considéralo como un don de Dios que
debes dividir con otros.

40.- El estudio de la historia de la música y la audición de la obra de los
grandes maestros de distintas épocas son los verdaderos remedios contra
toda vanidad y presunción.

¡Hasta mañana!

jueves, 6 de octubre de 2011

Consejos musicales para la casa y para la vida del compositor Robert Schumann (III)


R. Schumann (1810-1856) recibió muy pronto clases de piano y órgano, y con sólo once años escribió su primera gran composición. Tras la temprana muerte de su padre, Schumann empezó a estudiar Derecho por deseo de su madre. Sin embargo, a partir de 1830 decidió dedicarse exclusivamente a la música (¡y parece que acertó con su elección!).

Continuamos con la lista de consejos que Robert Schumann dedicó a los jóvenes músicos:

21.- Aquella música cuyo único fin es poner en evidencia dificultades
técnicas en la ejecución, pronto pasa de moda: las dificultades técnicas
tienen valor solo cuando persiguen fines más elevados, o sea cuando logran
una perfecta ejecución de la música de verdadero mérito.

22.- No divulgues las malas composiciones, antes trata con todas tus fuerzas
de impedir su difusión.

23.- No toques música mala y, salvo que las circunstancias te obliguen,
tampoco la escuches.

24.- No creas que la verdadera maestría consiste solo en la agilidad. En la
ejecución de un trozo procura más bien producir la impresión que tenia en la
mente el compositor, y nada más. Cualquier otra cosa sería caricatura.

25.- No olvides que es cosa detestable y monstruosa hacer cambio y
mutilaciones en la música de los grandes compositores, como también agregar
adornos de uso exclusivamente moderno. Es la máxima injuria que se pueda
hacer al arte.

26.- Al seleccionar la música que debes estudiar, consulta siempre a
personas con más experiencia que tú: ahorrarás tiempo.

27.- Procura conocer paulatinamente las obras maestras de los mejores
compositores.

28.- No te dejes engañar por los aplausos que obtienen muy a menudo los
llamados virtuosos. La aprobación de los competentes sea para ti de mayor
valor que la del público.

29.- La música que está de moda tiene poca vida; si persistes en cultivarla,
serás considerado un necio.

30.- Tocar mucho en reuniones sociales es más dañoso que útil. Adáptate al
gusto y a la inteligencia del auditorio; pero sin ejecutar ninguna música de
la cuál, íntimamente, puedas avergonzarte.

Y mañana...¡diez consejos más!

martes, 4 de octubre de 2011

Consejos musicales para la casa y para la vida del compositor Robert Schumann (II)

A diferencia de otros compositores y pianistas románticos como Frederic Chopin o Franz Liszt, Robert Schumann no escribió sólamente para piano. Entre sus obras más célebres destacan cuatro sinfonías, numeroso Lieder, conciertos y música de cámara (tres cuartetos de cuerda, un cuarteto con piano y un quinteto para cuerda y piano, serían los ejemplos más destacables).

Y continuamos con diez más de los 70 Consejos musicales para la casa y para la vida que, como dijimos en el anterior post, escribió R. Schumann y que son un anexo de la partitura para piano "El álbum para la juventud":

11.- No basta saber ejecutar con los dedos la música; hay que saber también
cantarla, en voz baja, sin recurrir al instrumento.

12.- Ejercita tu memoria para poder retener no solo la melodía de una
composición, sino también su armonía.

13.- Aunque tengas poca voz, acostúmbrate a cantar repentizando, sin la
ayuda de instrumento alguno; así perfeccionarás siempre más el oído. Pero si
tienes la suerte de poseer una hermosa voz, no vaciles en educarla;
¡considérala como uno de los más preciados dones que te haya concedido
Dios!.

14.- Procura llegar a comprender la música escrita, sin ejecutarla: con solo
leerla

15.- Cuando toques, no te preocupes de quienes te escuchan; pero si, ejecuta
siempre como si te escuchara un maestro.

16.- La primera cualidad de la interpretación es la precisión, o sea la
exacta observancia del texto, que pone de relieve la más recóndita intención
del autor.

17.- Si te dan para tocar un trozo que no conoces, léelo antes de
ejecutarlo.

18.- Si después de la técnica diaria estás cansado, no continúes tocando: es
mejor descansar que trabajar sin placer y sin energía.

19.- No ejecutes las composiciones que están de moda. El tiempo es precioso,
y seria necesario vivir cien veces más de lo que se vive para llegar a
conocer solo la buena música existente.

20.- Nutriendo a los niños con golosinas no se forman hombres sanos. La
nutrición del espíritu, como la del cuerpo, debe ser sencilla y
substanciosa. Los grandes maestros te han provisto abundantemente:
aliméntate de sus obras.

lunes, 3 de octubre de 2011

Consejos musicales para la casa y para la vida del compositor Robert Schumann (I)

Robert Schumann (1810-1856) es uno de los compositores fundamentales del romanticismo. Dedicó gran parte de su obra al piano (tanto él como su célebre esposa, Clara Wieck, eran pianistas), así que para mí es un compositor que me es muy "familiar".

Una de las composiciones más populares de Schumann es El Álbum para la juventud Op. 68. Bajo este título encontramos un total de 42 pequeñas piezas de títulos muy poéticos y evocadores (El jinete indómito, El alegre campesino volviendo del trabajo, San Nicolás, El pequeño paseante mañanero, Caballeresca, Ecos del teatro...etc, etc). Éstas son parte del repertorio "obligado" que todo estudiante de piano debe trabajar durante sus primeros años de carrera (¡yo estudié unas cuantas!); de hecho,  El álbum para la juventud tiene la particularidad de ser una de las obras clásicas del repertorio pianístico compuesta con un claro objetivo pedagógico, ya que fue pensada para ser tocada y escuchada por y para los niños (¡os la recomiendo como audición infantil!).

Hace unos años, siendo yo todavía estudiante, un día que estaba ojeando la partitura de El Álbum para la juventud, descubrí, al final de éste, un anexo a la composición: los"Consejos musicales para la casa y para la vida" (en total,  70) que este compositor había escrito (inicialmente, como anotaciones y apuntes hechos en los márgenes de esta obra) dirigidos a los jóvenes estudiantes de música (Schumann, a parte de compositor y pianista, fue también escritor). 
Este hallazgo fue para mí como un "regalo" que ahora quiero compartir en este blog.
Desde luego, creo que cualquier estudiante de música (y cualquier músico) debería leer estas líneas; pero también pienso que muchos de los consejos de este genio (especialmente, los que hacen referencia a cuestiones extramusicales)  pueden ser útiles para cualquier persona (como el último, que es mi preferido: "El aprender no tiene fin").

He dudado si incluir en este post los 70 consejos "de golpe" o no. Finalmente, me ha parecido más adecuado hacerlo "por entregas", a lo largo de esta semana (cada día publicaré 10 de ellos). 
¡Disfrutadlos!

CONSEJOS MUSICALES PARA LA CASA Y PARA LA VIDA

1.- La educación del oído es de máxima importancia; es conveniente, pues,
que enseguida te ocupes de ella, esforzándote en reconocer cualquier sonido
que oigas y la tonalidad de cada trozo de música. Procura también saber que
sonidos producen las campanas, el cuchillo, etc..

2.- Tocar con atención las escalas y los ejercicios mecánicos es cosa
óptima; pero no imites a esos pianistas que, creyendo que con esto se
alcanza el máximo resultado, dedican siempre hasta la más avanzada edad,
varias horas diarias a los ejercicios mecánicos de los dedos. Eso equivale a
repetir diariamente, con creciente rapidez, las letras del abecedario. Es
necesario emplear mejor el tiempo.

3.- Se han construido los llamados teclados mudos; pero después de breve uso
te convencerás de su inutilidad: ¿como pueden los mudos enseñar a hablar?.

4.- ¡Lleva bien el compás! La ejecución de algunos concertistas se parece al
andar de un borracho: guárdate de tomar a ellos por modelo.

5.- Profundízate temprano en las leyes fundamentales de la armonía.

6.- No te asustes de los nombres: Teoría, armonía, contrapunto, etc...; con
un poco de buena voluntad, pronto te serán familiares.

7.- ¡No toques negligentemente! Ejecuta cada trozo siempre con mucha
atención, sin omitir nada.

8.- Tocar muy deprisa es un defecto tan grande, como tocar muy despacio.

9.- Procura ejecutar lo mejor posibles trozos fáciles; obtendrás así más
beneficio que ejecutando mediocremente composiciones difíciles.

10.- Ten siempre tu instrumento perfectamente afinado.

martes, 27 de septiembre de 2011

Juego musical nº 2: “Frío, frío...caliente, caliente...”

Dirigido a: niños a partir de 4 años
Nº de jugadores: Indefinido (mínimo, dos)
Material: De entrada, ninguno. Es opcional el uso de pequeños instrumentos de percusión (o, simplemente, de elementos caseros) con los que podamos generar sonido.
Finalidad: Practicar la intensidad (es decir, el volumen) del sonido.

Este divertido (mis alumnos dan fé de ello) y sencillo juego es una "versión sonora" del clásico que todos conocemos en el que un jugador esconde alguna cosa delante del resto de participantes, excepto de uno que desaparece momentáneamente del lugar. Este último tendrá como misión encontrar el objeto escondido, siguiendo las pistas de sus compañeros. Si estos le dicen "frío, frío...", él entenderá que está lejos de su objetivo y que debe buscar en otro sitio; si oye "caliente, caliente...", sin duda, se acerca a él.
En la versión que aquí os presento, los jugadores darán las pistas sin verbalizar las palabras "frío" o "caliente"; lo harán mediante sonidos que podrán producir de "mil maneras" diferentes: dando palmas, golpeando con los pies en el suelo, agitando o frotando algún instrumento pequeño de percusión...etc; incluso podemos utilizar cualquier objeto casero que se tenga al abasto, como unos cubiertos, una botellas vacías, unas tapas de olla...para producir el sonido (esta última idea puede dar un toque especialmente divertido al juego...).
Realizar sonidos fuertes tendrá el mismo significado que decir "caliente, caliente...", y si estos son flojos, "frío,frío...". También será interesante que, a medida que el jugador "rastreador" se vaya acercando al objetivo, el resto de participantes hagan un sonido que vaya gradualmente de flojo a fuerte (en términos musicales, esto es hacer un crescendo) y al contrario; cuando éste se aleje del objeto escondido,  el resto deberá pasar, paulatinamente, de un sonido fuerte a uno débil (a esto, los músicos lo llamamos decrescendo).
Evidentemente, se acabará de jugar cuando se encuentra el objeto.
Éste es un juego ideal para dinamizar reuniones de amigos/familia con niños por la simplicidad de la propuesta tanto a nivel de reglamento como de recursos necesarios para llevarlo a cabo.
¡A jugaaaaar!

lunes, 19 de septiembre de 2011

Ideas para escuchar música (clásica) con niños

Como profesora de lenguaje musical, habitualmente recomiendo a los padres de mis alumnos que escuchen música clásica con sus hijos para que estos la perciban como algo integrado en sus vidas cotidianas, y no como un elemento "circunstancial" de su aprendizaje en el conservatorio.  Es muy frecuente que las familias, a esta sugerencia, respondan que, entre colegios, deberes, actividades extraescolares, etc,etc..., poco tiempo les queda para poderla llevar a cabo... así que yo, para animarles a hacerlo, les suelo ofrecer una serie de sencillas ideas que les den la oportunidad de tener más contacto con la música, pasando, a su vez,  un buen rato con sus hijos y sin que prácticamente les "robe" tiempo de sus quehaceres cotidianos. Estas ideas son las que querría compartir aquí con vosotros.

Para empezar, acostumbro a sugerir que aprovechen momentos del día "muertos", como los trayectos en coche (que en la vida moderna, suelen ser frecuentes) o la hora del baño, para ponerles  música a sus hijos. Hasta el padre o madre más melómano/a puede sentirse  algo perdido a la hora de escoger un repertorio clásico adecuado a los gustos de los más pequeños. Yo recomendaría hacerse con algún recopilatorio de música clásica para niños (a mí me gusta especialmente la colección de "Clásicos populares infantiles")  y con algún cuento musical. También sería bueno conocer qué obras se están escuchando en el colegio (o en la escuela de música o conservatorio) e incluirlas en nuestra discoteca particular para que los niños las vuelvan a disfrutar y recuerden lo aprendido. En cualquier caso, en la barra lateral derecha de este blog iréis encontrando diversas sugerencias.

Asistir a conciertos  pedagógicos para el público infantil es otra buena opción.  Suelen tener lugar en auditorios y/o teatros los fines de semana, a mediodía o a primera hora de la tarde.  Las profesoras de lenguaje musical del Conservatorio de Tarragona (donde yo trabajo) cada año organizamos alguna salida a Barcelona con nuestros alumnos para presenciar algunos de estos conciertos didácticos. En dicha ciudad, son muy recomendables los organizados por  el Auditori, el Palau y el Liceu.

También es buena idea consultar la programación de conciertos de alumnos de las escuelas de música y los conservatorios que tengamos cerca de nuestro lugar de residencia. Estos suelen estar abiertos al público en general y  habitualmente son gratuitos.

Por otro lado, podemos proponer a nuestros hijos ver algún programa de televisión dedicado a la música clásica y dirigido a los niños, como El conciertazo o El club de pizzicato, ambos, de TVE. Sin duda, a parte de educativos, son muy interesantes y atractivos. También son recomendables las películas infantiles en las que la música clásica tenga un "papel protagonista", como Fantasía  de Disney.

Otra idea divertida para compartir un tiempo de música con nuestros hijos sería bailar con ellos al ritmo de alguna danza. Muchas formas musicales clásicas como el minuet, la sarabanda, el vals o la giga provienen de danzas populares.
Además, como nunca es demasiado pronto para iniciar a los niños a la música clásica, también podemos aprovechar a hacerlo con nuestros bebés (sobretodo, con los menores de un año). Por experiencia propia (bailar fue la principal actividad que mi primer hijo y yo compartimos durante los primeros meses de su vida...) puedo decir que esto, además de ayudarnos a  tranquilizarlos y/o dormirlos..., nos permitirá pasar un rato muy agradable con ellos.


Y, por supuesto, la MEJOR manera de aproximar a los niños a la música clásica es asistiendo a algún concierto. Cuando los peques son bastante jovencitos (menores de 6 años),  podemos optar por quedarnos sólamente durante media parte  o durante uno o dos movimientos de una obra (o una o dos piezas cortas); es decir, no permanecer en el concierto más allá de los 20-30 minutos (recordemos que los niños no pueden mantener la atención y la concentración durante mucho rato seguido).
Antes del concierto, sería  importante que los padres explicaran que, a lo largo de éste, se debe mantener una actitud correcta (estar en silencio, permanecer sentado...). También es recomendable escoger un lugar cercano al escenario para que se pueda ver bien tanto a los músicos como a sus instrumentos.
También es fundamental la elección de la hora del concierto, ya que es muy probable que los niños estén más receptivos por la mañana o temprano por la tarde, que a última hora del día.

Y siempre que podamos, comentemos a nuestros hijos qué pieza están oyendo y quién es el compositor; conocer alguna anécdota de éste o del proceso de creación de la obra les encantará y les ayuda a recordarla.
Y pensad que  los niños pequeños disfrutan mucho repitiendo una actividad una y otra vez...así que es buena idea volver a escuchar las mismas músicas. Cuanto más familiar les resulta una obra, más la aprecian.
Así que...¡música, maestro...!

sábado, 10 de septiembre de 2011

Una mala noticia para los músicos

El pasado martes día 6, el Diari de Tarragona se hizo eco de esta noticia:

Multado un niño con 800 euros por tocar el trombón a media tarde 
Un niño de siete años que una tarde de julio tocaba el trombón en su casa fue multado con 800 euros tras las quejas de los vecinos. El joven es alumno de la Escola de Música de Tarragona. La Guàrdia Urbana ha intentado mediar entre las partes desde hace un año, sin éxito

La verdad es que me quedé atónita cuando la leí. No me lo podía creer.
Yo soy pianista, pareja de violinista, y amiga, compañera de trabajo y profesora de un montón de músicos  (pianistas, violinistas, guitarristas, contrabajistas, flautistas, cellistas, percusionistas, cantantes, trombonistas,...etc, etc, etc, etc....).
Me consta que a todos mis amig@s, compañer@s de trabajo y padres/madres de mis alumn@s nos encantaría vivir en casas grandres, sin vecinos colindantes, en las que tuviéramos nuestro propio "estudio" donde poder tocar (y situar)  nuestro instrumento (en mi caso, un piano de cola), además de nuestras partituras, libros musicales, CD´s...etc. Idealmente, este espacio estaría insonorizado para que ni nuestra familia, ni nuestros vecinos nos oyeran desafinar...pero la realidad es que la mayoría de nosotros  vivimos en pisos relativamente pequeños, con vecinos a norte, sur, este y oeste, y con un salón reconvertido en "sala de estar-comedor-estudio de música" invadido, incluso a veces, por un piano y saturado de partituras, libros musicales y CD´s que conviven con el sofá, la tele, la mes, las sillas.... Así que, en estas condiciones, el tema de la insonorización queda reducido al efecto que puedan tener la colocación de unas cortinas, una alfombra, o algo de parquet...y poco más. Y claro, cuando estudiamos (es decir, cuando practicamos nuestro instrumento para dar "a posteriori" un concierto), todo "quisqui" nos oye (desde mi casa escuchamos cómo toca la trompeta un amigo nuestro que vive en el edificio de al lado...). Y es cierto que esto puede ser un problema a nivel vecinal....y digo que "puede ser" porque, en mi opinión, "hablando se entiende la gente"... y antes de que "llegue la sangre al río" la comunicación (y la comprensión y la empatía) entre las dos partes se debe imponer.
No debe ser fácil tener vecinos músicos; yo misma, durante algunas temporadas,  he llegado a estudiar varias horas al día (cada día...) y entiendo perfectamente que eso pueda ser pesado para las personas que viven "pared con pared" conmigo. De hecho, cuando compramos nuestro piso "sobre plano", mi marido y yo nos preguntábamos con un cierto temor si nuestros vecinos aceptarían el hecho de vivir (mejor dicho, "convivir") con un violinista y una pianista. Afortunadamente, ellos siempre se han mostrado muy comprensivos y no hemos tenido ningún conflicto; eso sí, en cierta ocasión, una pareja vecina nos sugirió poner como "tope horario" a nuestro estudio las nueve de la noche, ya que ésta era la hora a la que su hijo se iba a dormir. Nosotros entendimos perfectamente el planteamiento y, a partir de entonces, siempre hemos respetado esta petición.
Así que, yo me pregunto...¿qué ha pasado, realmente, entre la familia del niño y sus vecinos? ¿Por qué no han sabido llegar a un acuerdo razonable entre ellos, prescindiendo de la justicia? Un niño de 7 años, aunque sea muy aplicado, toca muy poquito rato al día...y si además lo hace por la tarde, diría que está en su perfecto derecho...
En fín, por el bien del niño, su familia, sus vecinos...espero que pronto puedan llegar a una entente. La convivencia es lo primero.
Y vosotros...músicos, vecinos de músicos y público en general.... ¿qué opináis?

martes, 6 de septiembre de 2011

Ruidos a media noche

Ruido

(Del lat. rugĭtus)

    Sonido inarticulado, por lo general desagradable. 


Esta noche me he desvelado. La verdad es que, desde que nació Héctor, mi hijo mayor de dos años y medio, no he dormido una sóla noche "de un tirón". Él todavía se despierta, como mínimo, una o dos veces y Ariadna, su hermanita de cinco meses y medio, tampoco se queda corta...cada dos o tres horas (más o menos)  reclama la teta...y aunque duerme a mi lado, en la cama, y no me entero mucho de las tomas, de alguna manera siento que siempre tengo "un ojo cerrado y el otro abierto".
Así que, a veces, después de uno (o varios) despertares (consecutivos o simultáneos) de uno (o varios) de mis hijos...me desvelo. Es muy habitual. Pero hoy ellos no han sido los causantes de mi falta de sueño...¡al contrario!. Durante largos minutos y largas medias horas he podido observarlos durmiendo a "pierna suelta" (es la ley de Murphy...) mientras yo no era capaz de conciliar el sueño debido a un...¡ruido!.
Hace días que se oye el susodicho ruido en nuestra habitación. Es una especie de zumbido que parece provenir de un pequeño motor. Aparece a media noche y desaparece sobre las 8-9 de la mañana, así que mi marido y yo sospechamos que se puede tratar de algún aparato utilizado por un vecino, quizá para solventar algún problema de salud...(hoy nos dedicaremos a hacer de "Sherlock Holmes"  para tratar de esclarecer el misterio...).
El caso es que oir el mismo ruido durante horas ha sido horrible...parecía que éste  fuera perforándome el oído hasta llegar al cerebro, donde se quedaba instalado...me he acordado de mi hermano, que hace un tiempo me explicó que él siempre dormía con tapones para "aislarse" acústicamente y poder descansar bien (¡qué sabio!). De hecho, pensemos que el oído es el único sentido que no podemos "desconectar" del mundo exterior...(si se trata de la vista, cerramos los ojos...y ya está).
El ruido es uno de los problemas de la sociedad moderna. Al exceso de ruido ambiental (provocado por actividades relacionadas con el ser humano como el tráfico, los locales de ocio, la industria, etc), se le llama "contaminación acústica". Aunque a diferencia de la contaminación medioambiental el ruido no se acumula, traslada o mantiene en el tiempo, también éste puede causar graves daños en la calidad de vida de las personas si no se controla adecuadamente.
Mientras que la música (por lo general) nos genera placer y bienestar, el ruido puede causarnos distintos transtornos que pueden ir, si es moderado,  desde la irritabilidad, el estrés, las alteraciones del sueño (mi caso), la disminución de la atención, la  falta de rendimiento o la agresividad, hasta problemas psicológicos, como la depresión o la pérdida auditiva (parcial o total)...etc, si es extremo.  Un informe de la Organización Mundial de la Salud- la OMS- considera los 70 dB, como el límite superior deseable;en España, se establece como "nivel de comfort acústico" los 55dB; por encima de este nivel, el sonido resulta pernicioso para el descanso y la comunicación..
De hecho, cuando hablamos de "contaminación acústica" fácilmente nos vienen a la mente los reportajes que vemos a menudo en los programas de telerrealidad sobre personas que viven en barrios muy cercanos a un aeropuerto, teniendo que soportar, hora tras hora, el paso de aviones, con el consiguiente estruendo que eso produce. Los vecinos que denuncian dicha situación habitualmente se quejan de problemas para conciliar el sueño, dolores de cabeza, cansancio..
Incluso se dice (aunque ignoro si hay estudios serios que lo avalen) que los bebés cuyas madres han estado expuestas a ambientes muy ruidosos durante su embarazo y, especialmente, después del 5º mes de gestación (cuando el feto ya tiene la capacidad de oir) después son niños más irritables y más sensibles al ruido.
Así que...¡alejémonos (si podemos) del ruido!

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